La petrolera más endeuda del mundo se convertirá en el ‘ángel caído’ más grande en bajar del grado de inversión al especulativo en la historia.
La calificadora Moody’s dio el último puntillazo para que la petrolera nacional Pemex cayera al grado de bono basura, y convertirse así en la caída de una empresa desde el grado de inversión en la historia. La agencia degradó la nota de la compañía este viernes, a un nivel en la que Fitch la tiene desde hace casi un año.

Al ser dos de las tres mayores agencias calificadoras que tienen a Pemex en este nivel, se considera que la deuda de Pemex se encuentra en el grado de bonos especulativos o basura, una condición que impedirá que varios fondos de inversión puedan retener los papeles de deuda de la empresa.

Los mercados conocen a este tipo de empresas como los ángeles caídos o fallen angels , debido a que pierden este grado de inversión. El mayor en la historia había sido otra petrolera estatal, la brasileña Petrobras, cuando la pérdida de su grado de inversión supuso la caída más alta en la historia de una empresa por el monto de sus papeles de deuda en el mercado, con 41,200 millones de dólares, según cifras de Reuters.

Pemex tiene en el mercado cerca de 100,000 mdd en bonos que ahora deberán cambiar de manos, debido a las reglas que tienen varios fondos de inversión de evitar papeles de empresas que no tengan el grado de inversión.

Fitch había degrado la calificación de Pemex a la zona de bonos basura desde mediados del año pasado, debido a las perspectivas negativas que veía en la compañía desde entonces y las dudas que generaba el plan que había emprendido la administración de Andrés Manuel López Obrador para la compañía.

Esta misma agencia ha reducido dos veces más la nota de la petrolera que dirige Octavio Romero Oropeza este año, como consecuencia adicional al duro impacto que anticipan para la firma por la baja en los precios del petróleo.

Ahora, Moody’s tumba la calificación de Pemex al grado especulativo, minutos después de anunciar una rebaja a la nota de la deuda soberana de México. La calficadora recortó la nota de la petrolera a “Ba2” desde “Baa3”, el primer escalón de su grado especulativo o basura.

“Esta acción toma en consideración nuestra expectativa de que la empresa genera flujos de caja negativos por un periodo extendido y la necesidad de financiamiento externo, a pesar de los esfuerzos de la empresa por ajustar sus costos e inversiones a los bajos precios del petróleo”, dice Nymia Almeida, vicepresidente de Moody’s.

La agencia desconfía de la habilidad de la compañía para mejorar sus resultados, debido a que cuenta con una cartera de campos en estado avanzado de explotación, falta de capital suficiente para invertir en exploración y producción y el mandato de expandir su negocio de refinación, donde la calificadora espera que continúe generando pérdidas operativas, además de ser vulnerable a las tendencias de la demanda en el mercado de petróleo y gas en el mediano tiempo.

Moody’s también desconfía de que, a pesar de que Pemex dicen haber logrado una sustitución del 100% de sus reservas en 2019, pueda lograrlo para 2020 y 2021. “La empresa deberá incrementar su deuda en 2020 para invertir y lograr las metas del gobierno y Pemex de mantener las metas de una producción estable desde los niveles que logró en 2019”, dice la firma.

“El factor diferenciador es que ya son dos las calificadoras que la han bajado a un grado especulativo. Fitch lo había hecho desde junio y ahora se une Moody’s. A nivel de los portafolios de inversión que siguen a emisores de grado de inversión, se activan reglas que les impiden a estos fondos invertir en emisores que cuenten con dos agencias calificando al bono con grado de inversión especulativo”, dice Víctor Gómez Ayala, subdirector de análisis Económica de Casa de Bolsa Finamex

Los papeles de Pemex en el mercado anticipaban esta degradación desde hace semanas, donde los bonos de Pemex tocaron un diferencial de 900 puntos en su tasa de interés frente a la deuda soberana, el mayor en su historia. Así que es previsible que varios fondos hayan salido de la deuda de Pemex en días pasados, aunque ahora sus costos para financiarse se incrementarán, dice el especialista.

“Para Pemex esto se complicó de una manera exponencial. Ya estaba en un nivel donde los costos financieros se elevaban, y ahora las alternativas para salir de este laberinto son más reducidas”, dice Gómez.

Pemex está considerada la empresa petrolera más endeuda del mundo y, aunque ha logrado reducir el monto desde el año pasado, aún pesa sobre ella pasivos financieros de casi 102,000 mdd de deuda financiera neta, según cifras al cierre del cuarto trimestre.